INTRODUCCIÓN Y CONTEXTO
El proyecto comenzó a partir de una necesidad observada en la institución: muchos niños consumían con frecuencia alimentos con mucha grasa, azúcar, y casi no incluían frutas, verduras ni comidas saludables en su día a día. Esta situación preocupó a docentes y familias, ya que podía generar problemas de salud tanto ahora como en el futuro. A partir de esta necesidad, surgió la idea de trabajar más a fondo sobre la alimentación saludable y el cuidado del ambiente, continuando con lo que nuestra institución viene haciendo desde años anteriores.
En este contexto nació la propuesta de realizar un proyecto más amplio y sostenido en el tiempo, usando la huerta escolar como un espacio de aprendizaje que integre diferentes áreas.
El objetivo principal fue concientizar a los niños, a las familias y a la comunidad sobre la importancia de cuidar nuestra salud y el planeta, promoviendo hábitos de alimentación responsables y comprendiendo de dónde provienen los alimentos.
Este proyecto surgió para dar respuesta a una necesidad real de la institución y de la comunidad, con la expectativa de mejorar la salud, el ambiente y los vínculos. Los desafíos fueron asumidos colectivamente mediante planificación, capacitación y la participación activa de todos los involucrados.
La relación fue clara y coherente entre la pregunta inicial del proyecto, los objetivos y el producto final logrado.
Ésta guió el trabajo y permitió enfocarnos en dos temas principales: la salud (alimentación y hábitos) y el ambiente (cuidado del entorno y producción responsable de alimentos).
Los objetivos acompañaron esta idea, ya que buscaban:
• Promover hábitos alimentarios saludables.
• Identificar alimentos nutritivos y naturales.
• Fomentar la higiene y el cuidado personal.
• Entender el proceso que va desde la huerta hasta el consumo.
• Desarrollar conciencia ambiental a través del trabajo con plantas, compost y cuidado de la tierra.
Todos estos objetivos se relacionan directamente con la pregunta impulsora, ya que apuntan al cuidado de la salud y del ambiente, entendidos como parte de un mismo espacio que debemos proteger.
El producto final: la creación y cuidado de la huerta escolar, la forestación, la cosecha y el uso responsable de los alimentos fue totalmente coherente con la pregunta y los objetivos planteados. La huerta permitió:
• Generar conciencia ambiental mediante el contacto directo con la naturaleza.
• Ver en la práctica cómo se producen los alimentos saludables.
• Promover mejores hábitos alimentarios.
• Llevar estas acciones también a las familias y a la comunidad.
Volveríamos a elegir la misma pregunta impulsora porque permitió trabajar dos temas muy importantes y relacionados entre sí: el cuidado de la salud y el cuidado del ambiente.
Además, esta pregunta ayudó a integrar contenidos de ciencias naturales y sociales, juego, matemáticas, lenguaje, arte y tecnología, lo que demuestra que fue una buena elección desde lo pedagógico.
En cuanto al producto final, la creación y el mantenimiento de la huerta escolar, junto con las actividades de forestación, fueron muy adecuados. La huerta permitió que los niños aprendieran de manera concreta de dónde vienen los alimentos, adoptaran hábitos más saludables y comprendieran la importancia de cuidar el ambiente. También favoreció el trabajo conjunto con la comunidad y fortaleció los vínculos.
A partir de esta experiencia, podrían pensarse algunas mejoras o ampliaciones, tanto en lo que concierne a la pregunta como al producto final.
Posibles cambios en la pregunta impulsora:
No sería necesario cambiarla, pero sí se podría enriquecer para hacer más claro el vínculo entre salud, alimentación y ambiente.
¿Cómo podemos cuidar nuestra salud y el ambiente a través de lo que comemos y producimos?
¿Qué podemos hacer desde el jardín para tener una vida más saludable y un entorno más limpio?
¿Cómo podemos producir nuestros propios alimentos de manera responsable?
Posibles cambios o ampliaciones del producto final:
Tampoco sería necesario reemplazarlo, pero sí se podrían agregar nuevas propuestas que enriquezcan el proyecto:
• Crear un recetario saludable usando productos de la huerta, junto con las familias.
• Organizar un espacio de compostaje más completo.
• Producir videos o podcasts de concientización realizados por los niños.
• Armar kits de semillas para que cada familia pueda iniciar una pequeña huerta en su casa.
• Realizar una feria saludable cada año para compartir productos y aprendizajes con la comunidad.
Valoramos mucho del diseño del proyecto el trabajo colectivo, la claridad de los objetivos y la elección del tema. La planificación nació de una necesidad real de la institución: «mejorar los hábitos alimentarios y promover el cuidado del ambiente», lo que dio sentido a las actividades diarias y generó aprendizajes importantes para los niños y sus familias. También destacamos la integración de distintas áreas, el vínculo con la comunidad y las capacitaciones docentes que fortalecieron el proyecto.
En cuanto a los aspectos a mejorar, creemos que sería útil:
• Organizar con más anticipación los recursos, materiales y espacios para evitar demoras al inicio.
• Involucrar a las familias desde el comienzo, para aumentar su participación en el cuidado de la huerta y en la promoción de hábitos saludables.
• Profundizar la planificación de la evaluación, incorporando registros más sistemáticos que permitan ver los progresos en hábitos, conocimientos y participación.
• Implementar más medidas de protección para la huerta, especialmente después del daño sufrido, trabajando junto a la comunidad en estrategias de cuidado y vigilancia.
• Integrar más recursos tecnológicos, como registros audiovisuales, diarios digitales o producciones interactivas.
• Mejorar la articulación entre salas y niveles para asegurar continuidad y ampliar el alcance del proyecto dentro de la institución.
DESARROLLO DE LA EXPERIENCIA
PROCESO Y ACCIONES: El proyecto se desarrolló en varias etapas que permitieron la participación activa de los niños y el avance progresivo hacia los objetivos propuestos.
Las fases del proyecto que se llevaron a cabo fueron diseño, implementación y cierre.
En primer lugar, se realizó una exploración inicial del tema para recuperar saberes previos e intereses del grupo. Luego, se organizaron diversas actividades de investigación, juegos, observación y producción que facilitaron la construcción de nuevos conocimientos.
Las decisiones tomadas incluyeron la selección de materiales pertinentes, la planificación de actividades secuenciadas y la incorporación de estrategias lúdicas para favorecer la participación. Las interacciones entre los niños se promovieron mediante el trabajo en pequeños grupos y puestas en común.
Se utilizaron métodos de indagación, registro gráfico y oral, elaboración de producciones individuales y colectivas como por ejemplo la huerta móvil, y actividades de exploración guiada, visita a otras huertas.
SOCIALIZACIÓN:
Para compartir lo trabajado, se llevaron a cabo diferentes instancias de comunicación en el aula y con las familias.
Los niños presentaron sus producciones, explicaron procesos y mostraron los avances alcanzados. (Expo- Jardín)
La socialización permitió que expresaran sus ideas con confianza, fortaleciendo el lenguaje oral y el trabajo colaborativo. También se elaboraron afiches, dibujos y pequeñas muestras para exhibir los resultados del proyecto.
PARTICIPACIÓN: La participación de los niños fue activa y constante. Intervinieron con preguntas, hipótesis, propuestas y opiniones en cada etapa del proyecto. Tomaron decisiones sobre materiales, actividades y formas de compartir lo aprendido.
La comunidad educativa como las familias acompañaron con diferentes actividades en la huerta institucional como el de riego, manteamiento y cosecha de la misma; como así también el aporte de recursos, la participación en actividades de socialización y el intercambio con las docentes.
También se contó con la colaboración de agentes externos a la institución como ser la Municipalidad (Secretaria de medio ambiente, Vivero Municipal), los cuales brindaron diferentes tipos de semillas, información y materiales pertinentes, enriqueciendo el proceso.
MOMENTOS CRITICOS: Durante el desarrollo del proyecto surgieron algunas dificultades, como la necesidad de reorganizar actividades por falta de tiempo, el manejo de la atención del grupo en propuestas más largas, o la adaptación de ciertos materiales para facilitar su uso por parte de los niños. También se presentaron pequeños imprevistos que requirieron flexibilidad y nuevas estrategias, como dividir grupos o modificar consignas sobre la marcha. Cada obstáculo fue abordado mediante el diálogo, el ajuste de la planificación y la búsqueda de alternativas.
Se puede destacar como mayor dificultad, el sistema de riego que es deficiente. y varios hechos de vandalismos sufridos en las distintas huertas existentes.
MOMENTOS DE LOGROS: Se observaron múltiples avances y muy significativos: extensión de las huertas existentes y armado de nuevas huertas, formación de huertas familiares, mayor participación de los alumnos en las conversaciones grupales, interés sostenido por el tema, producción de registros más completos y explicaciones más claras y en cuanto a las familias, mayor compromiso no solo en la colaboración frente al trabajo en la huerta si no también en los cambios de hábitos y concientización sobre el cuidado del medio ambiente.
Hubo momentos especialmente valiosos en los que lograron establecer relaciones, resolver problemas en conjunto y compartir sus aprendizajes con entusiasmo. Los resultados positivos evidenciaron el crecimiento del grupo y la efectividad del trabajo realizado.
APRENDIZAJES Y CONCLUSIONES
PRINCIPALES APRENDIZAJES:
Niños:
-Concientización sobre la alimentación saludable, cultivo y consumo de frutas, verduras, otros.
-Responsabilidad y cuidado del medio ambiente.
-Aprendizajes sobre el ciclo de vida, procesos, etapas.
-Desarrollo de habilidades prácticas.
-Fomentar la creatividad, la exploración y el descubrimiento de la natural
-Organizar, planear, esperar turnos y procesos, repartir tareas, trabajar en grupos-equipos, registrar y evaluar.
Educadores:
-Flexibilidad y adaptabilidad.
-Aprendizajes experienciales.
-Conexión.
-Gestiones interinstitucionales.
-Trabajo en equipo y cooperativo.
IMPLICANCIAS:
Que haríamos diferente: (según el anexo del jardín donde se den las posibilidades)
-Planificación mas organizada en cronogramas.
-Sistema de riego y herramientas adecuadas para los niños.
-Huerta vertical (utilizando paredes y o estructuras pre fabricadas.
-Jardín de hierbas aromáticas y el conocimiento sobre las hierbas medicinales.
-Compostaje, donde aún no se ha realizado.
-Recetario de comidas saludables, a base de la producción de la huerta, taller, cursos, otros.
-Taller de conservas: a base de los productos cosechados.
-Uso de las tecnologías (monitoreo y crecimiento de las plantas para tomar registros).
RELEXION FINAL:
Este proyecto viene cumpliendo los objetivos que se han planteado, lo podemos ver en cada actividad que llevamos adelante, estamos convencidos que podemos seguir trabajándolo y profundizándolo, tomando como base esta evaluación para poder continuar mejorando en muchos aspectos y apostando a más con el acompañamiento de las familias y las gestiones que deberíamos llevar a cabo para conseguir lo que nos pueda faltar en cuanto a infraestructura, herramientas y tecnología.