Durante el mes de enero, las Escuelas de Verano se llenaron de formas, colores y desafíos matemáticos a través de una serie de talleres impulsados desde la comunidad pedagógica de la Red de Comunidades de Aprendizajes y guiados por la profesora Carina Berdinelli, en distintos polideportivos y espacios educativos de Pueblo Esther, Alvear, Villa Gobernador Galbez y barrio Las Flores de Rosario. Alrededor de 200 niños y niñas participaron de estas experiencias que propusieron aprender matemática desde el juego y la creación.
Destinados a estudiantes de entre 4 y 13 años, los talleres se centraron en el trabajo con figuras geométricas planas, cuerpos geométricos, nociones espaciales y construcciones tridimensionales, mediante dinámicas participativas, actividades en parejas y producciones manuales. El dictado de figuras para reproducir diseños, el armado de cuerpos a partir de figuras bidimensionales y la construcción de barriletes fueron algunas de las propuestas que despertaron entusiasmo y curiosidad.
La iniciativa se planificó de manera articulada con coordinadores y docentes de cada sede, quienes acompañaron de forma constante el desarrollo de las actividades y colaboraron en la organización de los grupos. En muchos casos, los estudiantes pudieron profundizar saberes trabajados previamente; en otros, fue su primer acercamiento a los conceptos geométricos, convirtiendo cada experiencia en una oportunidad de descubrimiento.
“Los chicos y las chicas se mostraron muy entusiasmados y comprometidos con las propuestas”, expresó Carina Berdinelli, quien diseñó y guió los talleres. Además, destacó la importancia de habilitar el error como parte del aprendizaje, promoviendo el intercambio, el diálogo y la reflexión colectiva.
Las jornadas se vivenciaron en el Polideportivo Municipal de Pueblo Esther, el Polideportivo de Alvear, el Polideportivo Gomara de Villa Gobernador Gálvez y la Escuela N.º 756 del barrio Las Flores, consolidando una propuesta territorial que apuesta a garantizar el acceso a experiencias educativas significativas durante el receso escolar y a fortalecer el vínculo entre escuela, comunidad y juego.