INTRODUCCIÓN Y CONTEXTO
El proyecto comenzó con la necesidad de escuchar a cada uno de los integrantes de la comunidad educativa teniendo un espacio que nos brinde una verdadera práctica democrática donde la palabra circule; un espacio con sentido de pertenencia fijando nuestros propias reglas, sin tener que ser impuestas. Un espacio que nos brindó la experiencia de creer y también de escuchar al otro en su visión diferente y complementaria, lo cual nos enriquece a todos desde los distintos lugares y roles que tenemos en la escuela.
El mayor desafío fue pensarlo e implementarlo como un proyecto a nivel institucional, no solamente en un ciclo o un grado, dado a que reunir a los alumnos de diferentes edades implicaría una interacción entre niños con opiniones, posturas, intereses y formas de expresar diferentes.
La pregunta impulsora fue acertada, trayendo claridad y compresión a la comunidad educativa de lo que se pretendía y siendo el objetivo a su vez realista y concreto: proponer un cambio en el patio desde un trabajo interdisciplinario, propuesta que fue coherente con el producto final.
Volveríamos a elegir la pregunta inicial ya que creemos necesario continuar reforzando el tratamiento de la convivencia considerándola como un proceso continuo y sistematizado que requiere tiempo.
No cambiaríamos, sino ampliaríamos el producto final, extendiendo la intervención a otros espacios de la institución, como el jardín que la escuela tiene en el frente y el comedor escolar.
Valoramos el compromiso y responsabilidad de todos los actores. Modificaríamos los tiempos y los agrupamientos para lograr participación real de toda la planta escolar.
DESARROLLO DE LA EXPERIENCIA
Dentro del desarrollo de esta gran experiencia hemos tenido un primer momento que tuvo que ver con la «conformación del consejo escolar», la cual estaría integrada por un alumno de cada grado que represente a sus compañeros. Esos representantes fueron elegidos mediante diferentes formas de votación según el ciclo en el que se encontraban (primer ciclo votando a mano alzada y segundo ciclo mediante un sufragio). Allí también se explicó a los alumnos y alumnas los objetivos y modos de trabajar de un «consejo»: el para qué y el por qué lo haríamos.
El segundo momento fue trabajar con cada grado en base a la pregunta impulsora (¿Cómo podemos convertir el patio, y otros espacios de nuestra escuela, en entornos físicos inclusivos y que activamente moldeen el aprendizaje a través de su disposición, recursos y la interacción humana que fomentan, buscando ser lugares seguros, que inspiren la curiosidad y el pensamiento crítico e impulsando, a su vez, la concientización de una mejor convivencia), esperando que los niños expresen sus ideas, inquietudes y propuestas, las cuales cada representante presentaría, en formato de proyecto áulico, el día de la primera «reunión de consejo escolar» con la directora en un espacio de intercambio, de debate y de consenso para que, en una próxima reunión, la misma directora exprese sus devoluciones y aprobación de los mismos.
En la fase de implementación, donde cada grado comenzó a llevar a cabo su proyecto, se ha trabajado de manera integrada tanto con los profesores de las áreas de especialidades como con las familias, a partir de las siguientes acciones concretas:
Actividades recreativas y deportivas intra institucionales, intervenciones con propuestas lúdico/ artísticas en el patio, jornadas de convivencia, viajes, campamentos, caminatas, juegos cooperativos, mateadas, picnics.
Proyección de material audiovisual, cine/debate sobre temáticas de interés común a la comunidad educativa.
Jornadas de lectura y dramatización con participación de los distritos actores de la comunidad educativa
Jornadas con la participación de las áreas de diversas disciplinas acordes a las necesidades de la institución.
Talleres de juegos, de arte, de música, teatro, pintura, entre otros.
Trabajos de concientización sobre el uso de la palabra: qué y cómo lo decimos, por qué lo decimos.
La puesta en común de los productos finales se realizó mediante una muestra abierta a la comunidad para que puedan apreciar e interactuar con los mismos productos. El medio utilizado fue la elaboración de invitaciones virtuales (flyers, placas, videos).
Si bien el llevado a cabo de cada proyecto fue exitoso, no han faltado obstáculos que fueron tomados como instancias de aprendizaje para futuras acciones. Los mismos han tenido que ver con la necesidad de una mejor organización para utilizar de manera eficiente el tiempo con el que se cuenta. Para ello, se pretende implementar la utilización de una agenda docente como hoja de ruta, tanto como instrumento de soporte de acción, como de autoevaluación.
Los mayores aciertos y logros tuvieron que ver tanto con el entusiasmo de los niños al verse involucrados en proyectos que partieron de sus propios intereses y la interacción con sus compañeros del resto de la escuela, como con la gran participación de las familias. Fue, también, un gran logro la aceptación por parte del plantel docente para llevar a cabo un trabajo conjunto, pensando en forma colaborativa y cooperativa.
APRENDIZAJES Y CONCLUSIONES
Los principales aprendizajes en este proyecto, tanto en educadores como en alumnos, fueron:
En la primera etapa, donde se creó el consejo escolar de convivencia:
– La comunicación efectiva, donde hemos aprendido a expresarnos con claridad, a consensuar, a escucharnos, respetando la palabra y la opinión del otro.
– El concepto de consenso, donde necesitamos comprender de qué se trata la práctica democrática.
En la etapa de implementación:
– La resolución de conflictos, buscando y desarrollando estrategias para mediar y resolver desacuerdos de forma pacífica, sin agresiones.
– La empatía y comprensión, poniéndonos en el lugar del otro y entendiendo los diferentes puntos de vista.
– El trabajo en equipo, cooperando, apoyando y respetando las diferencias para alcanzar objetivos comunes.
En la etapa de finalización y exposición del producto final:
– La necesidad de fomentar y reforzar la participación de la comunidad a través del trabajo realizado, lo cual ha fortalecido vínculos.
En cuanto a pensar en hacer algo diferente, nos proponemos partir del trabajo realizado, donde pudimos confirmar que existe una comunidad que responde, que se siente valorada en su participación y que cree en la escuela, para replicar la intervención realizada en espacios del barrio de nuestra comunidad llevando mensajes que tienen que ver con una mejor convivencia. Consideramos que es un proyecto con el cual, claramente, podemos salir de la escuela con propuestas al barrio ampliando nuestros objetivos, ya que lo que hoy fue el cuidado de nuestra escuela, mañana puede ser el cuidado del barrio integrando educación ambiental, educación vial y utilización de diferentes redes sociales.
Como reflexión, consideramos que hablar de convivencia no es tan fácil en el contexto y tiempo que atravesamos como mundo. Este proyecto implicó un aprendizaje continuo, de adaptación al entorno y a las diferencias de los demás, lo cual requirió un esfuerzo constante para escuchar, respetar, dialogar, resolver conflictos pacíficamente.
La implementación del proyecto implicó un antes y un después. La ejecución del plan fue exitosa en todos los grados, concretando la propuestas que llevaron a cabo generando un impacto positivo que permitió la participación significativa de las familias y el beneficio colectivo de las actividades propuestas. Un proyecto con efectos duraderos ya que los conceptos trabajados en cada una de las acciones tuvieron un sentido preciso, fueron aprendizajes significativos basados en la comprensión, las emociones y las experiencias y dejaron huellas positivas para una mejor vida, para una mejor convivencia.