Durante el mes de enero, las Escuelas de Verano de distintas localidades santafesinas fueron escenario del taller “Laboratorio artístico: una ruta metodológica que combina arte, cuerpo y juego”, una propuesta impulsada por la Comunidad Creativa del Programa Red de Comunidades de Aprendizajes y coordinada por la artista y docente Luz Bangnasco.
El laboratorio recorrió ocho colonias de verano de las localidades de Roldán, Funes, Rosario zona norte, Pérez, Soldini, Granadero Baigorria, Fray Luis Beltrán y San Lorenzo, acercando experiencias artísticas a niños y niñas de diferentes edades, con una participación total que superó los mil chicos y chicas. La propuesta se concibe como un espacio de exploración donde el arte dialoga con el juego y el trabajo corporal, entendiendo al cuerpo como territorio, registro y potencia expresiva.
Cada encuentro comenzó con una gran ronda, que en algunos casos reunió a más de 80 chicos y chicas, con dinámicas lúdicas de presentación, reconocimiento e identidad: decir el nombre, compartir gustos, intereses y pasiones, y habilitar la escucha del otro. A partir de ese primer momento, se avanzó hacia instancias de producción artística, adaptadas a las edades y características de cada grupo.
Las actividades se apoyaron en el uso de materiales simples y en la exploración del entorno, especialmente de la naturaleza, retomando principios de corrientes pedagógicas como Reggio Emilia, que destacan la potencia creativa a partir de la materialidad.
Los encuentros se compartieron por más de una hora y se organizaron en dos dinámicas por jornada para posibilitar que distintos grupos vivenciaran la experiencia, en articulación con los coordinadores de cada colonia y respetando los tiempos de otras actividades como la pile y desayunos.
Para la tallerista Luz Bangnasco, “El laboratorio es una invitación a habitar el arte desde el cuerpo y el juego, a reconocernos en el encuentro con otros y a descubrir que, con muy pocos materiales, se pueden crear mundos, historias y sentidos. Es una experiencia muy movilizadora, tanto por la respuesta entusiasta de los niños y niñas como por el acompañamiento de docentes y equipos territoriales”
De esta forma, el laboratorio propone una integración profunda entre arte, cuerpo y juego, que favorece la expresión y el encuentro con otros. Se constituye, así, como una experiencia significativa dentro de las Escuelas de Verano y como una apuesta a una educación que incluya creatividad y disfrute.
