INTRODUCCIÓN Y CONTEXTO
Con el correr de los días nuestro proyecto se fue transformando y decidimos hacer una modificación en su nombre, ahora se llama HACIA UNA VIDA MÁS SALUDABLE ya que el objetivo de este año fue promover una concepción integral de salud, que incluya no sólo alimentación, sino también hábitos, el cuidado del ambiente, las emociones y los vínculos.
La propuesta articuló el trabajo áulico con el entorno cercano y la comunidad, especialmente el rio Carcarañá y diversas instituciones locales favoreciendo aprendizajes significativos y contextualizados.
La pregunta impulsora que orientó el proyecto fue: ¿Cómo podemos mejorar nuestra calidad de vida y la de nuestra comunidad a partir de hábitos más saludables, y del cuidado del entorno?
Como producto final se elaboraron producciones colectivas como: afiches, campañas de concientización, muestras y propuestas de acción que permitieron socializar los aprendizajes y generar compromiso con prácticas más saludables.
Este proyecto comenzó a partir de la necesidad de ampliar la mirada sobre la salud y vincularla con la vida cotidiana de los estudiantes.
Entre las expectativas se destacó el trabajo interdisciplinario y la participación activa, mientras que los principales desafíos estuvieron relacionados con la articulación y la organización de tiempos institucionales.
La relación entre la pregunta impulsora, los objetivos y el producto final resultó coherente, ya que el recorrido del proyecto permitió reflexionar y actuar en torno a hábitos saludables y el cuidado del ambiente.
Volveríamos a elegir la misma pregunta impulsora por su amplitud y pertinencia.
en cuanto al producto final, se valora su carácter colectivo y comunicativo, aunque se considera fortalecer la participación comunitaria en futuras experiencias.
Se destaca el compromiso de los estudiantes y el trabajo colaborativo.
Como mejora se propone profundizar instancias de evaluación formativa durante el proceso.
DESARROLLO DE LA EXPERIENCIA
– El proyecto se desarrolló por etapas.
Se inició con la indagación de saberes previos y la reflexión sobre el concepto de salud desde una mirada integral. Luego, los estudiantes investigaron hábitos saludables, el cuidado del ambiente y la relación con el rio Carcarañá, a través de lecturas, debates, registro de información y producción de materiales. El trabajo fue interdisciplinario y organizado en forma colaborativa.
– Los aprendizajes se compartieron mediante afiches, campañas de concientización y muestras institucionales, favoreciendo la puesta en común y el intercambio entre grupos.
– Los estudiantes participaron activamente en todas las instancias del proyecto, proponiendo ideas, investigando y elaborando producciones.
-Docentes y directivo acompañamos el proceso y se contó con el aporte de instituciones locales vinculadas al ambiente y la salud, fortaleciendo el vínculo con la comunidad.
– Las principales dificultades estuvieron relacionadas con la organización de tiempos y la articulación entre áreas. Estas situaciones se resolvieron mediante acuerdos, reorganización de actividades y trabajo en equipo.
– Se lograron aprendizajes significativos, mayor compromiso estudiantil y coherencia entre la pregunta impulsora y las producciones finales. El proyecto fortaleció la conciencia sobre hábitos saludables y el cuidado del entorno.
APRENDIZAJES Y CONCLUSIONES
– El proyecto permitió comprender la salud como un concepto integral que abarca hábitos alimentarios, cuidado del ambiente, vínculos y bienestar emocional.
– Los estudiantes participaron activamente en propuestas significativas, mientras que los docentes fortalecieron el trabajo interdisciplinario y colaborativo.
– Se proyecta profundizar la articulación con las familias y la comunidad, promoviendo acciones sostenidas que consoliden hábitos saludables y el compromiso colectivo.
– La experiencia favoreció aprendizajes significativos, la participación activa de los estudiantes y el vínculo con la comunidad, fortaleciendo una mirada integral de la salud y la corresponsabilidad social.