INTRODUCCIÓN Y CONTEXTO
El proyecto escolar huerta orgánica se inicia, como bien se menciona en su fundamentación, en la necesidad desde el área de Tecnología en Séptimo Grado, de mostrar el valor agregado de la materia prima.
Recuperando el espacio grandioso del patio de la institución se decide comenzar a realizar una huerta orgánica.
Este proyecto va tomando especial importancia ya que permite en cada nuevo año descubrir desafíos y situaciones problemáticas diversas.
Las preguntas impulsoras para iniciar cada proyecto áulico van cambiando y son dinámicas. Cada docente da sentido a un proyecto según las necesidades e intereses de los estudiantes y teniendo en cuenta los desafíos que se van presentando en el trabajo de campo.
Los productos finales no todos los años son los mismos ya que, influyen en ellos no solamente el trabajo realizado por los estudiantes, sino también factores climáticos y ambientales que determinan el buen crecimiento de los cultivos.
Si recordamos y hacemos memoria en el año 2024 se realizó una excelente cosecha de acelga y lechuga. Por el contrario, este año no se logró, pero sí se obtuvo una buena cosecha de repollos.
Mencionado esto último, lo que se valora de este proyecto institucional es el interés de los niños, el trabajo colaborativo, la investigación, el aprendizaje y la elaboración de un producto que sea sustentable, sostenible y saludable. Permitiéndoles investigar de forma continua, trabajar en equipo y descubrir en forma concreta la importancia y beneficios de tener una Huerta Agroecológica.
Creemos que, como valoración de este proyecto, la realización de distintas ferias se podría sostener y ser parte de la tradición escolar.
Lo que se modifica para el año próximo es un conocimiento más profundo de los tiempos de siembra y cosecha, que en varios cultivos no coinciden con el calendario escolar.
DESARROLLO DE LA EXPERIENCIA
Proceso y acciones:
Fases del proyecto:
Limpieza del espacio destinado a la huerta.
Fertilización de la tierra.
Armado de canteros.
Estudio del comportamiento de las plantas aromáticas y sus propiedades para la
alimentación y la medicina.
Plantación de plantas aromáticas, lechuga verde y morada, repollo, cebollitas, acelga,
hiervas.
Armado del riego artificial.
Armado de la compostera recuperando materiales de los espacios comunes de la
institución.
Cuidado y mantenimiento del espacio.
Socialización:
Como finalización del proyecto se realizó una puesta en común a la comunidad mediante una feria educativa donde se vendió lo cosechado por los alumnos. Posteriormente se dejo sembrado calabazas para el año siguiente hacer mermeladas.
Participación de los estudiantes y de la comunidad educativa:
La participación de los estudiantes fue activa, entusiasta y positiva. La repercusión que hubo fue que los niños se llevaron productos de la huerta a su casa para construir una familiar.
También los estudiantes mostraron como se puede agregar valor a la materia prima a través de distintos productos: semillas, plantines, repelentes, jabones artesanales y verduras de la huerta.
Eduardo Rosconi donó herramientas para el uso de la huerta.
Marcelo Bargellini, dictado de talleres que se dictaron en articulación con el Ministerio de Educación en el marco de proyectos educativos de Comunidades de Aprendizaje.
Ingeniero Matias Chapero colaboró en el riego de la huerta.
Esteban Peralta colaboró con los plantines y su información de cuando hay que plantarlos.
Ezequiel Ateca colaboró con una charla para aprender más sobre el sostenimiento de la huerta.
El presidente de la comuna de Los Molinos donó plantines de tomate.
Dificultad:
Cuando hay feriados son varios días sin poder regar o mantener la huerta haciendo que no haya una continuidad.
Organización y planificación del cuidado de la huerta.
Dengue.
Hormigas.
Detener el avance de las malezas lo cual en el verano se dificulta.
Logros:
Los alumnos pudieron aprender a cuidar la naturaleza y valorarla.
Comprensión de los ciclos de crecimiento y desarrollo de las plantas.
Fomentar la educación ambiental y la conciencia sobre la sostenibilidad.
Promover la alimentación saludable.
Pensamiento crítico y resolución de problemas.
Paciencia y perseverancia.
Capacidad de manejo de herramientas.
Fomento de la creatividad en los estudiantes.
Registro y seguimiento de progreso.
Capacidad para obtener financiamiento y recursos.
APRENDIZAJES Y CONCLUSIONES
Un proyecto escolar no debe considerarse solo un instrumento de la comunidad educativa para la formación académica de los estudiantes, sino que debe concebirse como una posibilidad concreta de sumar a todos los actores que directa o indirectamente se relacionan con la institución, especialmente en los actuales contextos de cambios tan profundos y veloces, donde resulta fundamental lograr que lo concreto se amalgame con lo abstracto y lo práctico con lo conceptual.
Un proyecto escolar es un valiosa herramienta para promover aprendizajes significativos y lograr actitudes abiertas a los nuevos planteos que propone la realidad, dotando a los estudiantes de un bagaje tanto teórico como práctico, que le permitan poder dar respuestas adecuadas a los nuevos desafíos que se les presentan y que logren un compromiso con el medio transformándose en protagonistas de los procesos de aprendizaje.
Se necesita tender a la formación de estudiantes flexibles, críticos y reflexivos, capaces de participar activamente en los procesos de enseñanza – aprendizaje, que puedan comprender cada situación en particular, y que puedan seleccionar, dentro de los conocimientos adquiridos, aquellos que resulten más adecuados para aplicar en cada caso concreto.
En tiempos donde agregar valor tanto a los materiales como a las materias primas constituye el gran desafío de nuestra nación, donde sustituir importaciones por productos de fabricación nacional es fundamental para lograr el crecimiento económico, articulando todo esto con políticas públicas que propicien una distribución más equitativa de la riqueza generada y una disminución de las desigualdades, para hacer de nuestra nación, un nación más justa y soberana, es necesario poner énfasis en este tipo de proyectos que hagan realidad lo que en clase se trabaja desde lo conceptual.
Por ello es necesario crear conciencia sobre la importancia de agregar valor como fuente de riqueza y crecimiento, poner en práctica la trasformación de materias primas y materiales y la consecuente creación de valor agregado, poniéndonos en acción es la mejor manera de generar en los estudiantes conocimientos teóricos y prácticos que promuevan procesos de apropiación a partir de observar en lo concreto lo desarrollado en clase.
Es fundamental dotar a los estudiantes de una independencia intelectual y práctica, que les permita aplicar criterios propios en su actuación, tomar decisiones, aceptando riesgos, habiendo sido formados y entrenados para poder actuar con innovación y creatividad dentro de la sociedad y siempre en un marco de actitudes éticas que no solo den prioridad a los aspectos económicos, sino también en lo social y medioambiental, con actitudes que favorezcan a la promoción de procesos de producción que garanticen la sostenibilidad y sustentabilidad de nuestro ambiente y al reciclaje de materiales como actitud prioritaria.
Todo lo anteriormente mencionado requiere de una preparación y por tanto se debe proveer de conocimientos necesarios que permitan, por ejemplo, realizar planificaciones, presupuestos, planes de acción, determinación de mercados meta, determinación de costos y precios de ventas, contenidos que serán desarrollados y apropiados tanto durante el primer trimestre se desarrollaran contendidos teóricos (bienes Y
servicios, necesidades, demanda, productos. Bienes y servicios, bienes económicos, escasez, utilidad) planificados.
Durante el segundo trimestre se desarrollarán contenidos teóricos (procesos de producción, materias primas, materiales, distintos tipos de procesos de producción, oferta, demanda, valor agregado) en clase como en desarrollo del proyecto.
La idea es continuar fortaleciendo el trabajo en la huerta escolar para llegar a que estos conocimientos y capacidades desarrolladas por los estudiantes, puedan apropiarse y replicarse en los domicilios de cada familia de la comunidad educativa.
Este proyecto está planificado para su continuación en 2026. Se tomaron definiciones institucionales con los docentes a cargo del mismo sobre cuidado de los espacios actualmente cultivado (con aromáticas), fortaleciendo los recursos económicos y humanos, planificando una nueva siembra en diciembre para en marzo del 2026 cosechar calabazas y zapallitos. Se proyecta la elaboración de dulces. Debido a la visibilidad de las ferias realizadas en los últimos años, se acercó a la Institución integrantes de AFA (Agricultores Federados Argentinos) para acompañar nuestras acciones.