Comer rico y sano… ¡Sin TACC!: un recorrido de aprendizajes y cuidado

El proyecto “Comer rico y sano… ¡Sin TACC!” de la Escuela Nº 6056 “Rosario Vera Peñaloza” de la localidad de Vera realizó el cierre de su proyecto con una feria en la institución, que permitió abordar la alimentación y el cuidado de la salud desde diferentes áreas y con la participación de las familias.

La iniciativa surgió de la necesidad de profundizar los conocimientos sobre alimentación saludable frente a situaciones cotidianas como el consumo de productos ultraprocesados, la falta de hábitos saludables sostenidos y el poco conocimiento sobre la celiaquía.

A lo largo del recorrido, los estudiantes investigaron, produjeron textos, realizaron entrevistas y trabajaron con recetas. El proyecto forma parte de la Comunidad Saludable y se trabajó desde diversas áreas curriculares. Desde Ciencias Naturales se acercaron al funcionamiento del sistema digestivo, la nutrición y la celiaquía; en Matemática elaboraron gráficos y trabajaron con medidas y precios; mientras que Lengua, Tecnología, Plástica, Música, Educación Física y Formación Ética y Ciudadana aportaron nuevas miradas y herramientas para abordar la temática.

El cierre llegó para festejar la llegada de la primavera con una feria en la escuela, donde la comunidad educativa pudo compartir el camino recorrido a través de stands temáticos, juegos educativos, producciones artísticas, canciones, recetas saludables y degustaciones sin TACC.

Wanda Torrez, docente de la institución y referente del proyecto, describió las actividades que se realizaron durante la feria: “Preparamos distintas estaciones para que la propuesta fuera más interactiva. Hablamos sobre la celiaquía, el significado del logo Sin TACC y la contaminación cruzada. También hicimos actividades donde los visitantes tenían que identificar situaciones seguras y otras que podían generar contaminación cruzada, reconocer alimentos y pensar opciones de menú Sin TACC. Además, mostramos el recetario que fuimos construyendo durante el proyecto”.

Este proyecto fue una oportunidad para comprender que hablar de alimentación saludable no implica solamente conocer qué alimentos consumir, sino también construir hábitos, respetar las necesidades de otras personas y generar entornos más inclusivos. “Empezamos trabajando sobre la alimentación, pero terminamos aprendiendo sobre salud, cuidado, inclusión, convivencia y también trabajando diferentes áreas. Además, el hecho de tener un producto final y poder compartirlo con otras personas hace que los aprendizajes sean mucho más significativos. Los chicos dejan de ser solamente quienes reciben información y pasan a ser protagonistas, creando, investigando y compartiendo lo que aprendieron” finalizó Torrez.

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