Las instituciones educativas fueron reconocidas entre las 50 iniciativas que continúan en el COOPATHON EDUCATIVO, una convocatoria nacional que reunió 184 propuestas de 21 provincias y que impulsa proyectos de cooperativas y mutuales escolares para transformar sus comunidades a través del trabajo asociativo. La iniciativa es promovida por la Fundación Grupo Sancor Seguros, el INAES y CALCME.
La propuesta impulsa proyectos de cooperativas y mutuales escolares con impacto positivo en sus comunidades. Durante agosto, los equipos seleccionados participarán de capacitaciones virtuales y mentorías para fortalecer sus iniciativas y prepararlas para la instancia final.
Un proyecto que nace del bosque
Entre las escuelas seleccionadas se encuentra la Escuela Rural N.° 342 «Tomás G. Cruz», de Progreso Sur, con el proyecto «El camino de la Energía que nace del Bosque», gestado dentro de la Comunidad Productiva de la Red de Comunidades de Aprendizaje.
La propuesta invita a estudiantes, docentes y a la comunidad a descubrir el potencial de las energías renovables a partir de la creación de un bosque energético escolar, concebido como un espacio de aprendizaje al aire libre con seis aulas a cielo abierto que contempla guía de turismo ecorural y agenda de visitas e intercambio con otras instituciones.
Esta iniciativa da continuidad y amplía el proyecto «Ecoturismo Educativo Rural Sostenible», desarrollado durante 2024, consolidando a la escuela como un espacio de referencia para el aprendizaje situado y el trabajo colaborativo. Actualmente, su agenda de visitas educativas ya se encuentra completa, lo que refleja el interés que despierta la experiencia en otras comunidades.
Al respecto, la directora de la institución, Mariela Tión, expresó:
«Como cooperativa escolar, en apenas tres años hemos avanzado enormemente en materia educativa. Este logro nos invita a seguir creciendo, a trabajar con más entusiasmo y a demostrar que el cooperativismo y la innovación son el camino. El compromiso de nuestros alumnos nos demuestra que es posible construir un futuro mejor. Agradecemos esta oportunidad que fortalece nuestros sueños y nos anima a seguir sembrando educación, cooperación y amor por nuestro territorio.»
Escuelas santafesinas que siguen en carrera
Junto a la Escuela Rural N.° 342, también fueron seleccionadas La Escuela Primaria N.° 379 «Florentino Ameghino», de Sunchales alojada en la comunidad de convivencia con su proyecto Nuevos vínculos, nuevas formas de ser con otros y otras
La Escuela Primaria N.° 1213 «Comunidad Organizada», de Sunchales. También integrada en la comunidad de convivencia con su proyecto “Más allá de las paredes”. La E.E.S.O.P.I. N.° 3127 «Don Bosco», de Rosario y la E.E.T.P.I. N.° 2056 «Monseñor Carlos Macagno», de la ciudad de Santa Fe.
Próxima etapa
Las escuelas elegidas competirán por 10 millones de pesos en equipamiento tecnológico e informático. En la instancia final se elegirán dos proyectos ganadores —uno de nivel primario y otro de nivel secundario— que recibirán 3 millones de pesos cada uno. Además, se otorgarán ocho menciones especiales de 500 mil pesos para reconocer otras experiencias destacadas.
La subsecretaria para el Aprendizaje Continuo, Valentina Peresin, destacó el compromiso de las escuelas santafesinas con el cooperativismo y la construcción de comunidades más participativas.
“De esta manera, se demuestra que las cooperativas y mutuales escolares trascienden lo institucional: son espacios donde los estudiantes identifican necesidades de su entorno, trabajan de manera colaborativa y generan soluciones creativas con impacto real en sus comunidades. Que Santa Fe tenga una representación tan significativa en esta instancia federal nos llena de orgullo y reafirma que la educación cooperativa y mutual es una política educativa que transforma aprendizajes en acciones concretas para el bien común”.
Que nuestras escuelas estén entre las 50 mejores propuestas vuelve a demostrar que, cuando las y los estudiantes trabajan de manera colaborativa para dar respuesta a desafíos reales de su entorno, las ideas se transforman en proyectos con impacto positivo que trascienden las aulas. En ese sentido, las cooperativas escolares y Comunidades de Aprendizaje se toman de la mano para asumir un compromiso con la comunidad y construir soluciones colectivas que transforman la realidad.
